Sanlúcar la Mayor: intenso pasado histórico del centro neurálgico del alto Aljarafe

La comarca de El Aljarafe, ubicada entre Sevilla, Huelva y Cádiz fue ocupada a lo largo de los siglos por tartessos, romanos y musulmanes. Su benévolo clima mediterráneo y su riqueza natural la convirtieron en un punto deseado por las diferentes culturas que dejaron profunda huella en su historia. Sanlúcar la Mayor es una prueba de ello. Hoy es considerado el centro neurálgico del alto Aljarafe y aún conserva vestigios de su intenso pasado.

Los primeros apuntes de su historia datan del año 1500 a.C. Una necrópolis y un poblado de la Edad de Bronce, cuyos restos se conservan en el museo de Arqueología de Sevilla, dan una idea del interés que la privilegiada ubicación de Sanlúcar la Mayor comenzaba a despertar en tan lejana época. Pero la población no siempre recibió este nombre. En el tiempo en la que estuvo habitada por los turdetanos, descendientes de los tartessos que ocupaban el valle del Guadalquivir, la localidad recibía el nombre de Hesperia, por el templo a Héspero, el lucero del alba (Venus) en la mitología griega, muy influyente para los tartessos y por extensión para los turdetanos. Con la romanización, Hesperia queda aniquilada y en su lugar se funda Lucus Solis (Bosque del sol) y se comienza el levantamiento de construcciones defensivas. Los musulmanes supieron ver también la riqueza de la zona y su situación clave dentro del Aljarafe. Continuaron la construcción de torres y castillos que culminaron con Hisn Shaluqa (antigua Lucus Solis), una impresionante localidad rodeada por un recinto amurallado salpicado por cuarenta y seis torres y tres grandes puertas de acceso. En el año 1252, el día de San Pedro (29 de Junio), Ferrán Gutiérrez toma la villa. Es así como nace la actual Sanlúcar la Mayor, una villa con una más que conocida riqueza monumental. Entre sus edificios religiosos destacan la Iglesia de San Pedro, construida dentro del recinto almohade aprovechando parte de la antigua mezquita y que aún conserva restos de yeserías mudéjares, la iglesia de Santa María, con torre de planta cuadrada terminada en chapitel piramidal y con ascenso por rampas, crucería gótica, arcos de herradura y que custodia en su sacristía obras de orfebrería e imaginería de diferentes estilos y épocas, o la iglesia de San Eustaquio, en la zona histórica de la población y levantada sobre lo que fue un antiguo templo romano, con importantes muestras de pinturas y retablos de los siglos XVI a XIX o esculturas como la de la Virgen de Fuentes Claras, del siglo XV. Desde 1639 Sanlúcar la Mayor ostenta el título de ciudad, esta distinción fue concedida a merced del Conde Duque de Olivares.

Hoy Sanlúcar la Mayor poseé una población cercana a los 13.500 habitantes, se distribuye en una superficie de 135 km² (casi 100 habitantes por km²), y desarrolla su actividad productiva en las labores agrícolas y en una floreciente industria y economía comercial potenciada por la cercanía a poblaciones y ciudades importantes (está a tan solo 18 km de Sevilla). El aprovechamiento del perenne sol del sur peninsular ha llevado al proyecto de construcción por parte de la multinacional ABENGOA de la mayor central de energía solar (termo-eléctrica) de Europa, actualmente en ejecución, y que cuando esté finalizada podrá abastecer de energía a una población equivalente a la de toda la capital andaluza, con un mínimo de emisiones perjudiciales a la atmósfera.

Sanlúcar la Mayor es conocida, no solo en la provincia, sino fuera de sus fronteras, por sus fiestas y ferias anuales. El Corpus, con la procesión de la custodia, las fiestas de San Pedro (29 de junio) y que se celebra desde la conquista de la ciudad a los musulmanes, las de la Virgen del Carmen en el mes de julio o las de San Eustaquio, patrón de la villa (20 de Septiembre), son ejemplos de la devoción y respeto que los habitantes de la localidad sienten hacia sus santos patrones. Pero además de las fiestas patronales, en el mes de Mayo, se celebra la conocida como feria del Aljarafe, establecida por Fernando IV y que tiene su origen en la feria de ganado que se llevaba a cabo todos los primeros de mayo. Es la segunda feria más antigua de la provincia de Sevilla tras la de Mairena del Alcor. La celebración de la Semana Santa es otro de los momentos importantes para los sanluqueños. Siete cofradías (La Borriquita, La Paz, El Huerto, Jesús, La Vera Cruz, Las Angustias y La Soledad) recorren con sus pasos las calles de la localidad entre la expectación de propios y visitantes que cada año se acercan a la población sevillana para seguir la celebración de una tradición tan arraigada en tierras andaluzas.